miércoles, 26 de enero de 2022

 

Mi hermana asesina en serie

(Oyinkan Braithwaite)





Me ha sorprendido el estilo de esta autora por su originalidad a la hora de tratar temas tan escabrosos como el de los asesinatos en serie. Aunque teniendo en cuenta que la asesina en serie es la hermana de la protagonista, esta trata el asunto con más consideración y familiaridad que si fuera una desconocida cualquiera.

La novela está estructurada en capítulos titulados por una palabra que hace referencia al contenido de los mismos. De esta manera Korede nos introduce en su historia familiar y lo que es más importante la relación de complicidad con su hermana asesina en serie.

Ayoola, la hermana de Korede, tiene un serio problema con sus novios: cuando se cansa de ellos, cuando le decepcionan, o a veces sin motivo aparente, los mata. Ya lleva tres, lo cual la convierte en una asesina en serie. La única que lo sabe es Korede, que movida por un amor fraternal cada vez más en el alambre, ha ayudado a Ayoola a eliminar pistas, cubrir sus pasos y, en definitiva, evitar que se descubra que aquellas misteriosas desapariciones de hombres jóvenes que se están produciendo en Lagos llevan su marca letal. Por si la situación no fuera suficientemente complicada, Korede contempla horrorizada cómo su hermana empieza a salir con el hombre de sus sueños, el médico del hospital en que trabaja como enfermera, por lo que deberá replantearse su rol de cómplice, si no quiere que este triángulo amoroso termine en un baño de sangre.

A partir de estas dos hermanas peculiares, con personalidades opuestas y maneras muy distintas de integrarse en la jerarquía social -Korede representa el esfuerzo, el control, el respeto a las normas; Ayoola es anárquica, visceral, irresponsable, pero libre-, Oyinkan Braithwaite ha construido una trama negra tanto en su sentido del humor como en su vibrante desarrollo a la manera de thriller, situado en una Nigeria de principios de siglo XXI tan dinámica como peligrosa en este momento de cambios económicos y demográficos de la nueva África.

La joven escritora Oyinkan Braithwaite, desliza agudas reflexiones sobre el poder de la consanguinidad, las relaciones tóxicas y las posibilidades reales de comprensión y convivencia pacífica entre mujeres y hombres.

Si tuviéramos que poner un “pero” a la historia, éste sería el que no existe un auténtico personaje masculino verdaderamente bien perfilado. El fallecido pater familias era un monstruo; los policías (y los hombres en general) son unos idiotas babeantes que no pueden pensar con claridad en cuanto Ayoola les pone morritos; Muhtar, el paciente en coma de la habitación 313, es el consejero de Korede, pero poco más; y el principal foco de tensión entre las hermanas, el atractivo doctor Otumu, es o bien un objetivo idealizado por Korede o bien, una vez conoce a Ayoola, lo que alguien podría calificar como un “calzonazos”. Esto es más bien una necesidad narrativa, puesto que todos estos personajes tienen un fin determinado en la narración y estos rasgos de carácter potencian lo que la autora quiere contar, sin que dejen de parecernos personajes creíbles y necesarios en el gran esquema final.

Estoy de acuerdo con la autora que opina que el humor es una forma excelente de expresar un punto de vista sin parecer moralista.

Braithwaite nació en Lagos en 1988 y luego pasó la mayor parte de su infancia en el Reino Unido cuando su familia se mudó a Southgate, en el norte de Londres.  Tuvo su educación primaria en Londres y luego regresó a Lagos cuando nació su hermano en 2001. Estudió derecho y escritura creativa en la Universidad de Surrey y la Universidad de Kingston antes de regresar a Lagos en 2012. 

Ha trabajado como editora asistente en la editorial Kachifo y como gerente de producción en Ajapa World, una compañía de educación y entretenimiento. 

Mi hermana, asesina en serie ha sido galardonada con el premio Anthony a mejor debut.

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