domingo, 7 de abril de 2019

La dependienta 
(Sayaka Murata) 


 La dependienta nos cuenta la historia de Keiko Furukura, una mujer japonesa de 36 años, soltera y sin aspiraciones en la vida, que trabaja como dependienta en una konbini desde hace dieciocho años, una tienda japonesa abierta las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, donde pueden encontrarse los productos más diversos.
La historia está narrada en primera persona por nuestra protagonista, lo que le da un toque más íntimo y permite empatizar más con la situación que nos expone. Furukura siente que vive una vida que no es la suya, ya que todo el mundo le cuestiona y le pide una explicación sobre su situación. "¿Por qué no buscas un trabajo fijo?", "¿Por qué sigues trabajando por horas?", "¿Nunca has tenido pareja?", "¿Es que no piensas casarte?", "Deberías poner un poco de orden en tu vida." El día a día de Keiko se basa en encontrar excusas que justifiquen preguntas como las anteriores. Keiko es una persona un poco antisocial y muy suya, que ve en la tienda en la que trabaja una vía de escape para relacionarse con otras personas y parecer una "persona normal".
El libro, hace una crítica a la sociedad japonesa ya que por parte de ésta se exige o se espera una forma de vida que supuestamente toda mujer debería tener a partir de cierta edad, y todo lo que salga de ese canon es objeto de crítica, y todo el mundo cree que tiene derecho a cuestionar tu situación por el simple hecho de que ellos sí estén siguiendo esas pausas que dicta la sociedad. La autora ha reflejado en el personaje de la protagonista ese inconformismo y esa indiferencia al qué dirán, puesto que Keiko actúa de determinadas formas en la novela para pasar desapercibida entre los demás, pero no porque realmente sea eso lo que ella quiere.
 "Las personas que no contribuyen a la comunidad, ya sea casándose y teniendo hijos o saliendo a cazar y ganando dinero, son herejes. Por eso los demás se meten constantemente es sus vidas."
En cuanto a la estructura del libro, no tiene capítulos, lo que al principio puede parecer un poco raro y puede dar a pensar que la lectura se va a hacer larga y pesada pero es todo lo contrario. Se trata de un libro muy ágil y dinámico que se lee en un suspiro. El personaje principal es el de nuestra protagonista, Keiko, en el que podemos apreciar el inconformismo y la indiferencia que comentaba antes, pero también esa necesidad de parecer "normal" y de actuar de forma "correcta" y de hacer "lo que hay que hacer". También podemos apreciar a otros personajes, como a Shiraha, que nos muestra la otra cara de la moneda.
 El libro aunque breve y conciso, resulta muy interesante. Es una novela sobre la manipulación de los convencionalismos y un canto a la libertad del individuo.
"El pasatiempo favorito de las personas normales es juzgar a las que no lo son."
Se trata de la décima novela de Sayaka Murata (Inzai, 1979), una obra que no sólo le ha deparado el prestigioso Premio Akutagawa 2016 -sin contar con que ganó el Yukio Mishima en tres ocasiones, el Gunzo Prize a escritores noveles, el Noma Literary y un largo etcétera-, sino que la obra lleva vendidos más de un millón de ejemplares en su país y va camino a repetir el fenómeno a escala global con la traducción, de momento, a 31 lenguas.
También Sayaka Murata trabajó muchos años en una tienda konbini, hasta que el éxito de su décima novela -y la proyección que le ofreció la revista británica Granta publicando la primera traducción de una de sus historias- la alejó del trabajo de dependienta. Sin embargo, ahora trabaja en el comedor de su editorial tokiota porque descubrió que necesita esa misma normalidad de la rutina cuadriculada para seguir escribiendo.

viernes, 5 de abril de 2019

Bajo los vientos de Neptuno 
(Fred Vargas) 


El inspector jefe Adamsberg, protagonista de esta serie de novelas negras de Vargas, se marchara junto a su equipo a Canadá, más concretamente al Québec. Allí les impartirán unos cursos sobre ADN, toma de muestras, pelos, fluidos, etc… Adamsberg se lleva consigo una dura carga, la certeza de que un antiguo asesino en serie, que él llama el Tridente, ha vuelto a matar. En Québec tendrá tiempo para poner las piezas sobre la mesa e intentar trazar un plan para coger al asesino. Solo hay un problema, el asesino lleva muerto 16 años.
En medio de un ambiente hostil poblado de funcionarios y políticos corruptos, porteras entrometidas, policías violentos, prostitutas y ladrones de buen corazón, la inteligencia y el arrojo de Ana y los conocimientos lingüísticos y literarios de Beatriz serán sus únicas armas para resolver el caso.


Fred Vargas (seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau, París, 1957), arqueóloga de formación, es mundialmente conocida como autora de novelas policiacas; hasta el momento ha escrito catorce (todas ellas publicadas por Siruela). Además del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018, ha ganado los más importantes galardones, incluido el prestigioso International Dagger, que le ha sido concedido en tres ocasiones consecutivas. También ha recibido, entre otros, el Prix mystère de la critique (1996 y 2000), el Gran premio de novela negra del Festival de Cognac (1999), el Trofeo 813 o el Giallo Grinzane (2006). Sus novelas han sido traducidas a múltiples idiomas con un gran éxito de ventas, alguna de ellas incluso se ha llevado al cine.

jueves, 14 de marzo de 2019

Los milagros prohibidos 
(Alexis Ravelo) 


Estamos en la isla de La Palma, isla poco conocida para los peninsulares, donde tuvo lugar una de las semanas más importantes y desconocidas de nuestra Guerra Civil: la Semana Roja. Este es el escenario que Alexis Ravelo escoge para contarnos un triángulo amoroso. Por un lado, tendremos a Agustín Santos, el maestro, el comunista, el progresista, casado con Emilia Mederos, una mujer de buena cuna a la que ama más que a su propia vida. Y precisamente de este amor surge el odio de Floro el Hurón, un pretendiente de Emilia que se vio rechazado no solo por otro hombre, sino por un rojo. Floro es falangista, y su odio por Agustín le dará la excusa perfecta para iniciar una persecución encarnizada tras ese hombre que solo ha cometido el pecado de amar a su esposa y de pensar de forma distinta a él. Así, Santos recorrerá los montes de la Palma tratando de huir de guardias y falangistas, adentrándose en una isla que se hace enorme cuando no tienes qué comer ni dónde dormir.
En su periplo por el Cubo de la Galga, el Pico de las Nieves, la caldera de Taburiente, el Pico de la Cruz, la Caldera, el Roque de los Muchachos, sufrirá para su pesar unos de los inviernos más crudos que recogen los anales de La Palma. Como las penas compartidas parece que se llevan mejor, Ravelo le proporcionará a Santos un compañero: a Juan Padilla, el Malhablao. Ambos compañeros de viaje compondrán un binomio con algunos de los mejores diálogos de la novela para mi gusto. Debates y discusiones acerca de “los buenos”, de “los malos”, de los anarquistas, de los republicanos, de cómo en este país solo hay una derecha pero múltiples izquierdas que hacen que sea tan difícil que rememos todos en la misma dirección. Desde la capital, Emilia, sufre la ausencia y la falta de noticias de Agustín, junto con su familia y las familias del resto de personajes. El sargento Vidal y Rosita (madre de Floro) aportan ese punto de equilibrio entre lo negro y lo blanco, dotando de varios tonos de gris a la vida. Ambos son personajes neutrales, con un gran sentido del deber y del honor, sin importarles quién mandé o qué mande. Ellos tan solo se rigen por el sentido común, por la moralidad, por el sentido del deber, por lo que está bien y lo que está mal sin importarles ideologías, colores o bandos. Como ya nos tiene acostumbrados Ravelo, Los milagros prohibidos es una novela de personajes. A pesar de centrar la trama en tres protagonistas, son numerosos los participantes que nos muestran pinceladas de la forma de vivir o de pensar del momento. Un matrimonio que acoge y esconde a Agustín una noche, un niño que le da de comer, un idealista sin miedo a morir siempre que se lleve a un enemigo por delante, una madre que trata de salvar a su hijo que ha escogido el camino equivocado. Aunque el telón de fondo es poderoso y marca los pasos que deben dar cada uno de los personajes, lo que importa de verdad son cada una de las pequeñas historias personales que introduce. Cómo los vecinos terminaron luchando unos contra otros, cómo un hombre tiene que terminar matando a aquel antiguo compañero de escuela, cómo dos hermanos terminan en bandos contrarios. Los libros de historia solo cuentan el relato de los vencedores. En esta novela tendréis la historia de los vencidos, de los perdedores. En “Los milagros prohibidos” se muestra la miseria, el hambre, el rencor, la ira, el dolor, la desesperanza, y sí, también el amor. A lo largo de la lectura haces tuyos cada uno de los personajes, poniéndote en su piel e inevitablemente reflexionando sobre el momento que nos ha tocado vivir a nosotros. La crispación actual, la disparidad de criterios, el miedo y la necesidad nos están llevando a puntos extremos de las ideologías de cada uno de nosotros. Esta novela nos hará reflexionar no solamente sobre el pasado sino también sobre el presente.
Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971) es un escritor canario especialmente destacado en el campo de la novela negra, el cuento y el microrrelato. Imparte talleres literarios en diversos foros y academias, como La máquina del cuento, Factoría de Ficciones y Vidas cruzadas. Ravelo, que en su blog: www.alexisravelo.wordpress.com, bromea autoetiquetándose como un Escribidor calvo de Las Palmas de Gran Canaria. Escribe Novela negra, cuentos y microrrelato, libro infantil y juvenil, teatro y televisión y, en general, cualquier cosa susceptible de ser escrita y que contribuya a permitirle sobrevivir a base de bocadillos de chopped. Ha afirmado que el texto no es más que escritura hasta que la mirada del lector no lo convierte en literatura. Tiene un estilo rápido. Supedita la estética al desarrollo del argumento, aunque son constantes sus juegos lingüísticos y conceptuales. Frecuentemente ha declarado su intención de escribir textos amenos e incómodos a un tiempo. Sus historias suelen apelar a temas de la filosofía o de asunto socio-político. Alexis Ravelo ha ganado el Premio Hammett a la mejor novela negra publicada en 2013 y El premio Tormo de Las Casas Ahorcadas, por La estrategia del pequinés (Alrevés).

domingo, 3 de febrero de 2019

Las Escalas de Levante 
(Amin Maalouf) 


Amin Maalouf nació el 25 de febrero de 1949, en Beirut, Líbano, país en el que convivían pacíficamente más de una quincena de comunidades culturales. Su familia es de origen árabe, de religión católica y con una larga tradición cultural. Es nieto e hijo de poeta; su padre fundó dos diarios en Beirut.
Al hablar de su obra, hablamos de literatura francesa aunque Amin Maalouf sea libanés, sin embargo todas sus novelas están escritas en lengua francesa ya que, entre otras razones, hay que recordar que el Líbano estuvo durante muchos años bajo mandato francés, aunque hoy en día el idioma oficial es el árabe. Este magnífico escritor pasó a residir en Francia en 1976. Entre sus obras cabe destacar Léon l´Africain (1986) su primera obra basada sobre la vida de un árabe, expulsado de España en tiempos de la Reconquista, y sobre todo su éxodo a través del Maghreb hasta llegar a Roma. También habría que señalar Samarcande, publicada dos años más tarde, obra inspirada en la vida del poeta persa Omar Khayyam. En 1991 vemos aparecer Les jardins de lumière, que es un itinerario del profeta Mani, fundador del maniqueísmo. Al año siguiente Maalouf escribe Le premier siècle après Béatrice, un giro completo en su temático ya que se podría considerar casi como una obra de ciencia ficción.
En 1993 el escritor libanés obtiene el premio Goncourt gracias a Le rocher de Tanios y en el año 2010 gana el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y miembro de la Academia Francesa desde junio de 2011, ocupando la silla que antes había pertenecido a Claude Lévi-Strauss.
 Su obra Les échelles du Levant fue publicada en Francia en 1996. Uno de los aspectos que hay que señalar es la originalidad con la cual Maalouf presenta esta novela. En cuanto el lector abre el libro se encuentra con un efecto realista: el narrador le indica que la historia que le va a contar no le ha ocurrido a él, pero que sin embargo tratará de transmitirla con la mayor coherencia posible. El narrador se topa un día, en el metro parisino, con un hombre cuya cara había visto ya en una pequeña fotografía de un libro de historia. Esta intrigante persona tiene cuatro días para contar su vida a nuestro narrador, que con un cuaderno en mano va anotando todas las aventuras y peripecias que corre el protagonista. Es decir que tenemos dos planos narrativos, dos narradores. El primer narrador lanzándonos, poniendo en marcha lo que cuenta Ossyane, pero el discurso transmitido es el del propio Ossyane. Se trata, pues, de un estilo moderno, bastante parecido al periodístico, en el que el narrador principal sería el entrevistador y Ossyane el entrevistado.
 Pero lo más curioso es la manera en la que esta obra está dividida. Nos encontramos al principio frente a una introducción en la que Maalouf cuenta este curioso encuentro. A continuación el lector se introduce en París con estos dos personajes, protagonista y narrador, y los tres sabemos que sólo nos quedan cuatro días en esta ciudad, cuatro días para saberlo y anotarlo todo. De esta manera después de la introducción tenemos ocho partes que son los ocho momentos de esos cuatro días en los que Ossyane, el héroe, relata su vida, mejor dicho, no su vida, sino medio siglo antes de su nacimiento hasta el preciso instante en que se encuentra en París. Así el libro está dividido en Jueves por la mañana, Jueves por la tarde, Viernes por la mañana, Viernes por la tarde, Sábado por la mañana, Sábado por la tarde, Última noche y Domingo. A través de estos ocho capítulos el lector tiene la posibilidad de recorrer la historia del Líbano desde finales del siglo XIX hasta nuestros días con todo lo que ello conlleva, la agonía del Imperio otomano, problemas raciales entre judíos y árabes, a la vez que vemos partes de la historia reciente francesa como pueden ser las dos guerras mundiales, la Resistencia, etc…
 Además de atravesar la Historia de nuestro último siglo en Oriente Medio y en Francia, Maalouf nos refleja lo duro que puede ser una historia de amor entre una mujer judía y un hombre musulmán. Otro eje temático interesante puede ser el de las relaciones familiares en el seno de los Ketabdar, donde el padre es una especie de aristócrata revolucionario, la abuela una demente, el hermano un tirano…
 Las Escalas del Levante, un rótulo literario con el que Maalouf se refiere a las ciudades comerciales que a lo largo de la historia fueron puntos de contacto entre Oriente y Occidente, nos permite divisar desde la ficción un atractivo panorama de la historia de Oriente Medio y de la Francia ocupada, así como del conflicto árabe-israelí. A pesar de situarse tan lejos de nuestra geografía y de nuestra cultura, logramos entender los problemas de Ossyane y durante unas horas compartimos sus angustias, sus ilusiones, sus ideales…
 Además del testimonio histórico de la novela hay que señalar la sensibilidad profunda del protagonista, nunca aparece bélico ni rencoroso. También es importante percibir el grito de paz que emana de este libro, un grito de auxilio que parte del Líbano y que pide que judíos y musulmanes, negros y blancos puedan vivir en un mismo lugar sin que ello conlleve a conflictos.

miércoles, 23 de enero de 2019

LIQUIDACION FINAL 
(Petros Markaris) 


En los últimos tiempos con la habitual y casi siempre triste presencia en medios de la situación económica y social en Grecia, se ha hablado bastante de un escritor de lo que algunos han etiquetado como “novela negra política”, llamado Petros Markaris. 
LIQUIDACIÓN FINAL es la séptima novela de una serie protagonizada por el comisario Kostas Jaritos, comisario de homicidios de la policía de Atenas. Un tipo maduro que intenta sobrellevar su vida familiar con su mujer y su hija en plena crisis económica donde ni tan siquiera el sueldo de comisario de policía es garantía de cierta calidad de vida. 
Márkaris cuenta que no buscó a Jaritos, un desengañado policía ateniense que le sirve para hacer una representación crítica —que él califica de brechtiana—, de la sociedad actual. "Él vino a mí", dice y explica que después de haber estado escribiendo durante varios años los guiones de la serie televisiva Anatomía de un crimen, se sintió cansado de ella, pero el canal quería seguir y él accedió a prolongar su trabajo por seis meses, y fue entonces que le vino la idea del comisario. Para él mismo fue una sorpresa: "Como fui por largo tiempo un activista de izquierda, no tenía ninguna simpatía por los policías. En Grecia, habían sido sinónimo de fascistas... Pero de pronto, por primera vez, caí en la cuenta que esos pobres policías son pequeños burgueses, que tienen los mismos sueños de que sus hijos puedan estudiar para convertirse en doctores o abogados. Así se comenzó a desarrollar esta construcción: un crimen y una historia familiar contadas paralelamente". 
“Mientras los griegos ricos se las ingenian para no pagar impuestos, los griegos empobrecidos por la crisis sólo pueden indignarse ante el escandaloso fraude fiscal o desesperarse ante el empeoramiento de la situación. Sin embargo, un hombre ha decidido pasar a la acción y tomarse la justicia por su mano. El modus operandi del asesino consiste en mandar una carta a cada posible víctima, diciéndole que o paga la cantidad defraudada o se procederá a la Liquidación final. 
Entretanto, en la Atenas al borde de la quiebra, todo está patas arriba, excepto el Departamento de Homicidios. No hay crímenes, sólo rutina y burocracia. Cuando encuentran el cadáver de la primera víctima que se cobra ese peculiar justiciero, el comisario Kostas Jaritos casi siente alivio. Su jefe le ha hablado de un posible ascenso, pero de momento le han recortado el sueldo y su hija Katerina piensa en emigrar porque no encuentra trabajo. 
El asesino firma como el Recaudador Nacional. Si el defraudador paga, le envía una nota agradeciéndoselo. Si no paga, lo mata con cicuta y abandona su cadáver en recintos arqueológicos. El asesino encuentra un gran apoyo popular, incluso con colectas para pagarle sus honorarios de Recaudador, ya que en apenas unos días recaudó casi un millón de euros, mientras que el Ministerio de Economía era, paradójicamente, inútil en ese tema.” 
Lo más interesante son sus personajes y la forma en que Markaris describe con precisión la desesperanza de un pueblo que ha perdido tanto que incluso ha perdido la esperanza. Sobre todo los jóvenes, cuyo único futuro que se pueden plantear pasa por abandonar el país… 
Quizá el único argumento en contra sería la forma en la que todo se resuelve, el final es muy precipitado, como si la policía dependiera de la suerte para hacer bien su trabajo.

jueves, 17 de enero de 2019

“El hombre del revés” 
 (Fred Vargas) 


Es la novela más atípica hasta el momento de la saga Adamsberg. Hay algo que llama poderosamente la atención. Nuestro querido y venerado Comisario no aparece hasta el último tercio del libro, conformando los dos primeros tercios del libro una especie de novela paralela con mucho menos interés, aunque indispensable para encauzar la verdadera historia, que se escribe de forma magistral desde el momento en que Adamsberg toma el mando.
Las historias de Fred Vargas se caracterizan por sus personajes, siempre atípicos y poco sociables, y por sus asesinatos, tan poco comunes como espeluznantes.
En esta ocasión, un sanguinario lobo está haciendo estragos entre el ganado del Mercantour, un Parque Natural de los Alpes franceses. Sin embargo, los rumores de un posible hombre lobo por la zona se confirman cuando una pastora es brutalmente asesinada, poniendo tras la pista del licántropo a un trío de personajes de lo más peculiar. Camille, viejo amor de Adamsberg, se unirá en su búsqueda a Soliman, un inmigrante africano adoptado por la víctima, y al “Veloso”, pastor de la zona cuyo único hobby consiste en beber vino de su pueblo. Mientras la primera se relaja leyendo el “Catálogo profesional de herramientas”, el joven africano se dedica a memorizar el diccionario y a inventar fábulas. En resumen, un trío pintoresco acorde al prototipo de Fred Vargas.
Este trío es el protagonista durante dos tercios de la novela, hasta que aparece en la acción principal el Comisario Adamsberg. A partir de su presencia la novela coge mucho más ritmo. No dudo que la historia no tenga fuerza por sí misma, pero a un personaje como este hay que sacarle el jugo desde el principio, y junto a él al resto de sus compañeros, ya que en este caso sólo su lugarteniente Danglard aparece, y de pasada. “El hombre del revés” es una historia con una introducción demasiado larga, pero con un final de 150 páginas absolutamente brillantes; y que estamos ante una saga de una calidad altísima, gracias a un personaje como Jean Baptiste Adamsberg, a la altura de los más grandes.

 Fred Vargas, su verdadero nombre es Frédérique Audoin-Rouzeau, pero ha conseguido convertir el seudónimo de Fred Vargas en una auténtica institución de la literatura, en concreto de la novela negra. Escogió como seudónimo el de "Vargas", el mismo que escogió su hermana gemela Joëlle, pintora conocida bajo el nombre de Jo Vargas. Todo lector empedernido que disfrute de la lectura de libros de intriga debería, al menos, conocer las mejores obras de esta autora que todavía continúa asombrando al mundo con sus creaciones.
 Próxima parada… “Bajo los vientos de Neptuno”.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Kafka en la orilla 
Haruki Murakami) 


Afortunadamente no es la primera novela que leo de este autor. Empecé con “De qué hablo, cuando hablo de escribir”. Como me gustó porque comparto con el autor la afición por la lectura y la escritura, continué con “De que hablo, cuando hablo de correr”, porque también comparto el gusto por correr a diario. Una vez me familiaricé con él quise conocer su obra y comencé con “Hombres sin mujeres”, en él Murakami muestra la soledad de los hombres que han perdido a una mujer. Es un compendio de siete historias con las que pretende "transmitir el aislamiento y lo que este implica emocionalmente" de hombres que han perdido a una mujer. Reflexiona en todos estos relatos sobre la soledad que se experimenta antes, después o incluso durante una relación amorosa. Todos estos hombres son protagonistas, pero en verdad, son las mujeres las verdaderas protagonistas, son ellas quienes se aparecen en cada momento de sus soledades para atormentarlos, enamorarlos o imposibilitarlos, porque no hay dudas que la vitalidad de estos hombres pasa por ellas.
Mi curiosidad hizo que continuara con sus novelas, en esta ocasión “Kafka en la orilla” cayó en mis manos porque me pareció un título poderosamente atractivo. La novela cuenta dos historias que nunca se cruzan, y que sin embargo –y éste es uno de los grandes temas del libro– se comunican de manera inconsciente.
Los capítulos impares cuentan la historia de Kafka Tamura, un adolescente que, el día de su decimoquinto cumpleaños, decide fugarse de casa sin otra carga que una mochila y sin otra compañía que la voz de un chico llamado Cuervo; el adolescente se ha dado a sí mismo el nombre que lleva, y ese bautizo tiene que ver con la convicción de que Kafka quiere decir “cuervo” en checo; y de alguna manera las razones de la huida tienen que ver con una maldición que le ha lanzado su padre, según la cual Kafka repetirá el destino de Edipo, dando muerte a ese mismo padre y acostándose con su madre y su hermana.
Los capítulos pares, por su parte, se ocupan de Satoru Nakata, un hombre de sesenta años que, durante una excursión infantil a recoger setas, fue víctima de un coma colectivo que en la novela permanece inexplicado; al despertar, Nakata es el único de los afectados que ha perdido la capacidad de leer y la inteligencia en general, pero a cambio ha recibido el misterioso don de hablar con los gatos.
Conforme vas leyendo la novela piensas como se van a vincular ambos protagonistas, aunque el vínculo es metafórico. “El mundo es una metáfora”. Representa un proceso de maduración del que ambos protagonistas parecen huir.
Kafka es un adolescente, al que le cuesta madurar; pero Nakata es un viejo que se ha quedado de algún modo estancado en una vida infantil, y la señorita Saeki tiene la curiosa costumbre de aparecerse, con el cuerpo de cuando tenía 15 años, en la habitación donde duerme Kafka.
Es una novela que invita a seguir viviendo y a disfrutar de la vida. Exige al lector que se entregue y que se deje llevar. Es una novela atrevida, y conmovedora; quien no logre esta entrega, se quedará fuera, repitiendo como la señora Saeki: “El hecho de escribir ha sido importante. Aunque lo que haya escrito, como resultado, no tenga ningún sentido.” Murakami escribe sobre la dualidad. Pero no se trata de elegir, entre bueno y malo. No juzga, sólo apunta entre lo real y lo soñado. Y el mayor logro es que el lector no sabe cuál es cuál y puede elegir su propia postura. Como dicen los personajes: "No logras hallar la línea que separa los sueños de la realidad. Ni siquiera encuentras la frontera entre los hechos reales y las posibilidades. Lo único que sabes es que, ahora, tú te encuentras en una posición delicada. En una posición delicada y, peligrosa." Así se encuentra el lector después de encontrarse con Kafka en la orilla, tanto que una vez que terminas el libro no quieres empezar con otro hasta que no te tomas el tiempo necesario para digerirlo, reflexionando acerca de él, la música, los sueños, el dibujo de “Kafka en la orilla del mar”, de todos aquellos ingredientes de la cultura popular que el autor utiliza como guiños para atraer más a sus lectores.