jueves, 13 de diciembre de 2018

Caperucita en Manhattan 
(Carmen Martín Gaite) 


Martín Gaite dibuja “muchos de los trazos del perfil psicológico de sus heroínas infantiles o adolescentes”. La protagonista, Sara Allen es una niña con “complejo de superdotada” que observa la realidad que la rodea con ojos muy críticos, que no aguanta la monotonía de su rutina familiar, y que tiene un ansia de aventuras y libertad. La segunda parte de la novela precisamente se titula “La aventura”, y describe las andanzas de Sara por Nueva York, en compañía de Miss Lunatic; pero durante toda la primera parte, cinco capítulos, somos testigos de cómo Sara-Caperucita se refugia en el mundo de sus lecturas, de la ficción, para satisfacer esas ansias de libertad.
 En su inocencia infantil, Sara todavía no ha aprendido a separar la realidad de la ficción. En su mundo, la fantasía ocupa un lugar de honor. Los personajes de la ficción y los reales, en ese mundo, están en un mismo plano y, con frecuencia, yuxtapuestos.
Carmen Martín Gaite decía en su obra El cuarto de atrás que “la literatura es un desafío a la lógica”; esta mezcla entre realidad y ficción que caracteriza el mundo de Sara Allen es una muestra de ese desafío. Los tres primeros libros que Sara-Caperucita lee son las historias de Robinson Crusoe, Alicia en el país de las maravillas, y Caperucita Roja. Las aventuras de estos personajes le permiten escapar de su realidad, de sus limitaciones. Por diferentes que sean estas tres historias, la niña ve en ellas lo que tienen en común, se convierte en una crítica literaria. Aunque no tan distintas, porque la aventura principal era la de que fueran por el mundo ellos solos, sin una madre ni un padre que los llevaran cogidos de la mano, haciéndoles advertencias y prohibiéndoles cosas. Por el agua, por el aire, por un bosque, pero ellos solos. Libres. Y naturalmente podían hablar con los animales, eso a Sara le parecía lógico. Y que Alicia cambiara de tamaño porque a ella en sueños también le pasaba. Y que el señor Robinson viviera en una isla, como la estatua de la Libertad. Todo tenía que ver con la libertad.
Esta obra está contada en tercera persona, por un narrador omnisciente, que no forma parte del mundo que describe, pero que conoce absolutamente todos los detalles de ese mundo. Se trata de un narrador que es un tanto parcial, de todos modos, pues permite que el final de la historia en la que Sara es protagonista sea diferente. No necesita regresar a su realidad cotidiana, su aventura se continúa: gracias a una moneda que le da Miss Lunatic, puede llegar, a través de una alcantarilla, a la Estatua de la Libertad.
Las aventuras de Sara, como las de Robinson, Alicia, o Caperucita, tienen que ver con la libertad; pero en esta nueva Caperucita la fantasía vence a la realidad, la literatura desafía a la lógica. Todas estas casualidades tienen a Sara como centro, ya que todos los personajes importantes de la trama de esta novela se encuentran por medio de la niña. Ese narrador externo al mundo narrado, quien manipula todos sus hilos, no es objetivo; gracias a todas esas coincidencias, puede la fantasía predominar sobre la lógica.
El espacio en el que transcurren las obras es otro aspecto que es interesante comparar. Para llegar desde su propia casa a la casa de su abuela, la Caperucita tradicional debe atravesar un bosque, un espacio peligroso por su naturaleza (oscuridad, frondosidad, animales que lo habitan, etc.), pero también por lo que simboliza. El bosque de Caperucita en Manhattan es mucho más grande: la acción transcurre en la ciudad de Nueva York, y el bosque incluiría todas las calles del trayecto entre Brooklyn y Manhattan que Sara y su madre recorren todos los sábados cuando van a visitar a Rebecca Little, la abuela. Vivian Allen se siente atemorizada ante este viaje, y siempre agarra fuertemente la mano de su hija, para protegerla. Por el contrario, Sara se siente viva durante esos viajes, atenta a observar absolutamente todo lo que la rodea, porque rompe su monotonía y le muestra la pluralidad del mundo. En particular, Central Park es motivo de temor para la madre, pues, según las noticias ciudadanas, hay un delincuente suelto (“el vampiro del Bronx”). Por el contrario, tanto Rebecca Little como Miss Lunatic animan a Sara a descubrir ese espacio (del mismo modo que la animan a hacer uso de su imaginación). Caperucita en Manhattan termina de forma diferente al cuento tradicional que parodia.
La Sara Allen crítica literaria de narraciones infantiles, se siente decepcionada ante el final de las obras que lee, como hemos indicado anteriormente. Después de hacer volar la imaginación con sus aventuras, a los personajes (y a sus lectores) se les obliga a regresar al mundo real, regido por la lógica, no por la fantasía. Eso no puede ocurrir con la historia de la propia Sara. Miss Lunatic da a Sara-Caperucita una moneda que, insertada en una ranura determinada, va a permitirle llegar a la Estatua de la Libertad, continuando sus aventuras lejos de las limitaciones impuestas por su protectora madre. Sin duda alguna, el tema de la libertad, y el de la frontera entre realidad y fantasía, protagonizan esta novela. Si por un lado tenemos la reflexión anteriormente citada, también tenemos en este final una referencia obvia a Alicia en el país de las maravillas. La Sara que se introduce por la alcantarilla en busca de la Libertad está iniciando un viaje fantástico que será, tal vez, similar al de Alicia. La obra de Carroll está muy presente en este final de la novela, pero sus ecos nos han perseguido a lo largo de toda ella. La libertad para ser ella misma es lo que espera a Sara al otro lado del túnel.
 Caperucita en Manhattan se presenta como una novela ágil con la que Martín Gaite ofrece su particular perspectiva del cuento infantil. Un viaje cargado de escenas emotivas, de momentos entrañables y de recuerdos, en una dulce y sabrosa combinación que surtirá efecto en la vida de cada uno de los personajes, marcando de nuevo el camino a seguir. Después de todo, los patrones no tienen por qué repetirse. Y si eso sucede, siempre podrás tomarle la mano a la pequeña Sara y gritar con ella:
 - «¡Miranfú!»
 Descubre su mundo, ella te contará encantada el significado de su mensaje.
Una delicia de lectura, una evocación a nuestro lado más tierno e ingenuo, que no viene mal en estos tiempos de prisas y feroz materialismo.

jueves, 11 de octubre de 2018

El despertar 
(Kate Chopin) 

La vida de Kate Chopin parecía que iba a ser muy normal. Nació en Saint Louis (Missouri) en 1851 y a los 19 años se casó con un banquero de Nueva Orleans, donde vivió gran parte de su vida, de modo que tanto el paisaje del sur, como las costumbres criollas estuvieron muy presentes en su obra.
La vida de Chopin dio un vuelco cuando falleció primero su marido y después su madre. Entonces, empezó a escribir. Publicó una novela, At Fault, y dos libros de relatos, Bayou Folk (1984), y A Night in Arcadia (1897), así que cuando se publicó El despertar (The Awakening) en 1899, cinco años antes de la muerte de la autora en 1904, esta ya era una personalidad reconocida. Ahora bien, El despertar llegó más lejos que cualquiera de sus obras anteriores. De inmediato, los lectores y críticos contemporáneos de Chopin, incluso quienes ya conocían su obra previa, se dieron cuenta de que El despertar no era una novela más: estaba llena de elementos subversivos. Chopin había tomado la novela de adulterio tradicional y la heroína enamorada del amor habitual, y la había diseccionado para crear otro ser e insuflar vida a un personaje que cuestionaba tradición y convenciones.
Inmediatamente (estas reacciones viene de muy antiguo), se descalificó la obra por feminista y escandalosa. Incluso se la tachó de obscena, porque la protagonista, Edna, exploraba su deseo sexual sin remordimiento. No obstante, pese a todas estas críticas, pocos llegaron a dudar del talento literario de la autora (al contrario de lo que ocurriera, por ejemplo, con las hermanas Brontë); más bien, algunos críticos lamentaban que Chopin desperdiciara su talento escribiendo algo tan deleznable, en su opinión, como El despertar.
Como la transgresora protagonista de su novela, Kate Chopin también pagó caro contradecir la tradición. El despertar fue retirada de la Biblioteca de St. Louis, y a Kate Chopin se le prohibió la entrada al Club de Bellas Artes de St. Louis.
Dos años después de la muerte de Chopin, es decir, en 1906, la editorial volvió a imprimir la novela, y sus ejemplares se agotaron. Tuvieron que pasar más de 60 años, 63 concretamente, para que la obra volviera a publicarse en Estados Unidos, y en 1976 se publicó la primera edición crítica. A España llegó de la mano de Hiperión en 1986, en la edición antes citada. Y siguiendo la corriente de estudios críticos que han reivindicado la obra de Chopin, como precedente incluso de D.H. Lawrence, y la han analizado exhaustivamente, en España es ahora una obra que se lee en las facultades de literatura inglesa.
En 2011, Alba publicó, de nuevo de la mano de Olivia de Miguel, sus obras completas traducidas en un solo volumen. "Virtudes y elogio de una adúltera casual: Edna Pontellier despierta".
El despertar trata una temática feminista. Visto en perspectiva, las críticas eran esperables y lógicas. Con la creación del personaje de Edna Pontellier, mujer que toma consciencia de sí misma como sujeto libre, que cuestiona el papel tradicional de la mujer como esposa amantísima y que, incluso, se atreve a dudar y relativizar sus sentimientos de madre, Kate Chopin disparaba a los cimientos de la ética puritana burguesa. Y además no se podía recurrir a la descalificación literaria. Chopin era una mujer culta, bilingüe, traductora por ejemplo de Guy de Maupassant. Por tanto, conocía a la perfección el canon y sabía cómo atacar sus convenciones con sus propias armas. De ahí que El despertar se considerara tan peligroso.
Mrs. Pontellier decide explorar las posibilidades de su libertad en todas las facetas de su vida, incluida la sexual, sin que la autora lo repruebe en ningún momento, al contrario. De hecho, el adulterio en esta novela no es más que una anécdota. La verdadera subversión reside en que una mujer tome consciencia de su ser como sujeto, y como tal reclama una serie de derechos. En consecuencia, también, empieza a desatender las convenciones que la aburren soberanamente (lo que se ejemplifica Chopin con gran sutileza e ironía cuando se explica que Edna deja de atender a la visitas, y de devolverlas).
Edna no vive ninguna ensoñación, ni espera encontrar la felicidad en brazos de otro hombre. Busca una vida que la llene, que la haga sentir completa; quiere vivir una vida consciente, tomar sus propias decisiones y tomar riesgos fuera de jaulas de oro. Cito unas líneas de la novela que resumen su esencia: «En resumen, Mrs. Pontellier estaba empezando a ser consciente de su posición en el universo como ser humano y a reconocerse como individuo en su relación con el mundo exterior y su propio mundo interno».
Uno de los momentos más bellos de la novela se produce cuando Edna se entrega al mar, para nadar, y allí, en plena comunión con la naturaleza, se siente libre de toda atadura.Todos vivimos limitados y constreñidos por convenciones sociales, por ese terrible “qué dirán” y la necesidad de preservar el orden de las cosas tal y como está. Edna se abre paso a lo largo de la novela, y se compara, por ejemplo, a otras mujeres que sí son felices siendo esposas amantísimas, y ve lo diferente que es de ellas. Es decir, toma conciencia de su diferencia como sujeto. Tampoco se ve como una cínica amargada y resentida. Ni está dispuesta a dejarlo todo para ir detrás de un hombre. Y poco a poco, desde su cuarto propio, un pequeño ático que ella llama el palomar, se da cuenta de que nunca podrá ser libre, y vuelve al mar y a la naturaleza por última vez para llevar a cabo la reivindicación última de su libertad. Se adentra en el océano para morir. Opta por el suicidio como salida, pero no impulsada por circunstancias económicas o de honor.
Edna intenta librarse de las ataduras de su hogar, salir de esa jaula donde la mantienen como un bello ruiseñor, pero solo consigue acabar en otra jaula, un ático al que no casualmente llama palomar. En definitiva, es consciente de que en ese mundo nunca va a poder ser libre, ni vivir plenamente. Y tras su despertar, no puede volver a la vida, al papel al que la sociedad de su época la relega. Su mente es libre, pero una mujer normal, que ha dejado a su marido y a sus hijos, nunca podrá llevar una vida plena en el Nueva Orleans del Fin de Siglo. Así que Edna opta por entregarse al lugar en el que se sintió libre por primera vez, el mar: allí decide acabar su vida, en un acto de serenidad y de comunión con la naturaleza, con la que se funde en un acto de desprecio definitivo a las convenciones.
El despertar está lleno de imágenes bellísimas, porque la prosa de Chopin es reivindicativa, sí, pero también ágil y poética, capaz de decir mucho con esa sencillez elegante que utilizan los maestros escritores.
En El despertar podrán verse reflejados en el viaje de autodescubrimiento de Edna, sean ustedes hombres o mujeres: ¿Qué hay más humano que querer ser feliz sin renunciar a ti mismo? Pues ese, señores lectores, es el único deseo y pecado de Edna Pontellier, y lo fue también, al publicar El despertar, el de Kate Chopin. Pero ese pecado es también una de las maneras más seguras de hacer historia en la literatura.

domingo, 30 de septiembre de 2018

La bruja 
(Camilla Läckberg)


La bruja es la décima novela de la saga “Los crímenes de Fjällbacka" ambientada en la región costera en la que nació y creció Camilla Lackberg.
La desaparición de Linnea, una niña de cuatro años, de una granja en las afueras de Fjällbacka, despierta trágicos recuerdos. Hace treinta años, una niña desapareció de la misma granja y luego fue encontrada asesinada. En esa ocasión, dos niñas de trece años fueron acusadas y condenadas de secuestrar y matar a la niña, pero por su corta edad se libraron de la cárcel. Lo que nadie se esperaba es que justo con la nueva desaparición, una de las hermanas condenadas acaba de regresar por primera vez desde lo ocurrido, ahora como célebre actriz para interpretar a Ingrid Bergman en una película que se grabará en el pueblo. Además, a los pocos días de iniciar la búsqueda de la niña desaparecida, será encontrada desnuda y muerta, justo en el mismo lugar en el que fue encontrada la otra niña asesinada, hace treinta años.
Con esta premisa se inicia una aventura entre el pasado y el presente en la que Patrik Hedström, junto con su equipo y su mujer Erika, tendrá que enfrentarse a una muerte que se entrelazará con otros hechos que podrán a prueba, por décima vez, al pueblo de Fjällbacka.
Lo habitual en las historias de Camilla es que se entremezclen varias líneas temporales y en este caso, lo vuelve a cumplir. Por un lado, tendremos el presente en el que se investiga la muerte de Linnea y por otro lado, la investigación que está realizando Erika para su último libro sobre la niña que fue asesinada hace treinta años. A estas dos historias se sumará una tercera que nos adentrará en 1672, en Bohuslänt con una mujer llamada Elin que vive en plena cacería de brujas. Por más que no sabemos hasta el final del libro (literalmente) cuál es la relación de Elin con los asesinatos, en esta época las cacerías de brujas están de “moda” y cualquier mujer podía ser acusada de serlo por lo que Elin, que vive con su hermana y el marido de esta que es un pastor, se va a ver metida en medio del drama.
En “La bruja” realmente no hay ninguna bruja, de ahí que una de las frases promociónales del libro haya sido “No te fíes del título ni de la portada. El libro no es lo que parece”. Sin embargo me parece una elección de título inteligente porque lo que sí que hay es una caza de brujas, en muchos aspectos, en las tres historias que narra.
Toca muchísimos temas como por ejemplo el racismo, las agresiones sexuales y el bullying, entre los que difieren de las anteriores historias y hacen que la novela y la serie sean aún más completas.
Camilla Läckberg (Suecia, 1974) publicó en 2003 su primera novela, La princesa de hielo, ambientada en Fjällbacka, la región costera en la que nació y creció. Debido a su gran éxito, abandonó su carrera como economista y se convirtió en la escritora de novelas de misterio que siempre soñó ser. Desde entonces, su trayectoria ha sido fulgurante y ha superado los veinte millones de ejemplares vendidos en más de cincuenta países con su serie Los crímenes de Fjällbacka. Para la autora las brujas de Sagan son siempre mujeres malvadas, pero para ella la palabra “bruja” tiene más bien una carga positiva. Después de leer sobre las persecuciones por brujería en Bohuslän, queda claro que la mayoría de las mujeres acusadas y asesinadas eran mujeres fuertes e independientes con un conocimiento que muchas otras mujeres y hombres no tenían. Por lo tanto, se las veía como una amenaza y se convirtieron en una suerte de víctimas cuando comenzó la caza de brujas.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

La mujer habitada 
(Gioconda Belli)


Gioconda Belli es una poetisa y novelista nicaragüense que formó parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional y cuya oposición a la dictadura del general Somoza la llevó a una condena a prisión y al exilio político. Después del triunfo sandinista ocupó distintos cargos en el gobierno, abandonando todos ellos para escribir ésta su primera novela. La mujer habitada, publicada en 1988, fue la primera incursión de Gioconda Belli en el género de la narrativa, pues todas sus publicaciones anteriores a esta obra fueron obras poéticas. La novela obtuvo un éxito de crítica y de ventas casi inmediato, a pesar de ser la ópera prima narrativa de la autora, a quien el éxito le llegó un tanto por sorpresa.
"La mujer habitada" nos habla de dos épocas y de dos mujeres cuyas vidas tienen varios nexos de unión en común como es la lucha contra el poder vigente: Itzá, una indígena que en primera persona nos narrará la época precolombina y su lucha contra los colonizadores españoles para defender su raza. El personaje Itzá vive un intenso amor – con el guerrero Yarince – al lado de quien lucha contra los conquistadores españoles. Es asesinada por los colonizadores y pasa a formar parte de la tierra durante siglos. Con el pasar del tiempo, Itzá florece nuevamente reencarnándose en un naranjo, que está ubicado en el patio de la casa de Lavinia. La guerrera se sorprende al reconocer que había vuelto para el mundo respirando a través de un nuevo cuerpo. Este naranjo que crece, floreciendo y dando frutos, en el jardín de la casa de Lavinia, es el puente para que Itzá vuelva a la vida por el cuerpo de Lavinia, que se verá “regada” por la fuerza de resistencia de la guerrera al beber un jugo hecho de las naranjas de sus ramas. Y Lavinia, joven arquitecta de los años 70, que al terminar sus estudios en Europa ve su país con ojos diferentes. Mientras trabaja en un estudio de arquitectos, Lavinia conoce a Felipe, y la intensa pasión que surge entre ambos es el estímulo que la lleva a comprometerse en la lucha de liberación contra la dictadura de el Gran General.
Lavinia, encarna el personaje principal de la novela de Belli, joven arquitecta recién llegada de Europa. Distanciada de sus padres y apegada a tu tía Inés y a su abuelo, quienes la apoyaban en sus sueños y le brindaban el amor que sus padres, por estar concentrados en el trabajo, no se lo brindaron, como ella deseaba en su interior. Al regresar a Faguas, su ciudad natal, vive en la casa de su difunta tía y trabaja en una empresa de arquitectos, donde conoce a Felipe, quien se convertiría en su gran amor y compañero de un nuevo proyecto secreto.
Itzá, fue una joven guerrera de una tribu aborigen, que luego de aprender el manejo del arco, se unió a los guerreros para defender su territorio y echar a los extraños (los españoles) y su falso dios. Pero al ser mujer, los integrantes de diferentes tribus, no la tomaban en serio al momento de reclutar guerreros y pedir ayuda para combatir; incluso no era admitida en las reuniones donde se tomaban las decisiones más importantes. Se puede decir que, en un sentido, es un personaje principal porque al introducirse en Lavinia como el jugo de una naranja, juega un papel importante e influyente en las decisiones de ésta, a través de sus sueños, de su inconsciente, ayudando a aclararle las dudas, ofreciéndole las respuestas.
La novela se sitúa en Faguas, la ciudad imaginaria de origen de la protagonista, perteneciente a América latina. En esos momentos, se vive la dictadura del Gran General, donde la pobreza y el temor conviven en la vida cotidiana de la clase obrera.
Se exponen en la novela los contrastes entre la clase obrera, la burguesía y la casta militar. Respecto a esta última, detentadora del poder, intenta integrarse en la clase burguesa adinerada, como forma de obtener el reconocimiento social, pero la burguesía no les cree dignos de moverse en sus círculos. Aún así, desde los círculos militares se intenta emular a los ricos y realizan todo tipo de ostentaciones para mostrar su poder. La familia Vela es un ejemplo de ese intento por parte del poder militar de igualarse o superar a la burguesía adinerada. La burguesía adinerada se muestra distante ante las consecuencias sociales de la dictadura -el miedo, la miseria, etc- viviendo en sus círculos cerrados con todas sus comodidades y aceptando la realidad como natural e inmodificable.
La novela trata de mujeres luchadoras, mujeres que buscan la libertad.
Además de el amor. El amor que nos presenta Belli en esta historia, no es un amor total ni perfecto, porque siempre está lastrado por los ideales de las protagonistas.
La lucha contra los miedos interiores, contra las sociedades que a cada una le tocó vivir, la discriminación social y política, hacen devenir las vidas de las dos protagonistas hacia un final que pretende demostrar que el espíritu de sacrificio merece la pena si los ideales por los que se luchan son justos.
La vida es un ciclo, que la historia se repite y que, precisamente por ello, debemos siempre aprender de nuestro pasado por muy lejano y ajeno que nos parezca.
 Dos historias que, por muy dispares que aparenten ser, nos muestran la resistencia, la fuerza, la solidaridad y nos enseñan que en cualquier época los sacrificios son necesarios para lograr un cambio.
La prosa de Gioconda Belli está llena de poesía. Su forma de escribir es elegante, sensible, culta, dulce incluso en los momentos más crudos de la novela que son muchos.
Es un placer leer libros tan bien escritos con los que disfrutas no sólo de la historia sino de la narración en sí misma.
 Una novela en la que se mezclan historia y ficción, realidad y magia y en la que se tratan temas no sólo políticos sino que nos habla también de amor, de pasión...
 Nos recuerda que siempre se puede luchar por un mundo mejor y más justo y nos insiste en que la resignación nunca es ni la solución ni el camino para llegar a ese mundo.
Nos muestra muy especialmente la necesidad de vivir "habitado" ya que sólo así conseguiremos una vida plena en contraposición a una vida vacía e indiferente que viene a ser una muerte en vida.

 "Viviremos en el crepúsculo de las alegrías, 
en el amanecer de todos los jardines. 
Pronto veremos el día colmado de la felicidad. 
Los barcos de los conquistadores alejándose para siempre. 
Serán nuestros el oro y las plumas, el cacao y el mango. 
La esencia de los sacuanjoches. 
Nadie que ama muere jamás"muere jamás"

martes, 17 de julio de 2018

La vida secreta de las abejas 
(Sue Monk Kidd) 


Sue Monk Kidd es una escritora norteamericana nacida en 1.948 en el estado sureño de Georgia. Comenzó en el mundo de la literatura a los cuarenta años, tras haber dedicado los veinte últimos de su vida a la enfermería. Tras recibir unos cursos de escritura en la universidad, en 1.988 publica su primer libro. En el año 2.002 vería la luz su primera novela, 'La vida secreta de las abejas', por la que es sobre todo conocida. Con ella ocupó los primeros puestos en las listas de ventas durante más de tres años. Ha sido llevada al teatro y al cine en 2.008. En 2.006 se publicó la novela 'El secreto de la sirena' y un año después editaría 'La primera luz del día'.
La protagonista de la novela es Lily Owens, una joven de 14 años que vive junto con su padre T. Ray y su niñera negra, Rosaleen, en una plantación de melocotones de un pueblo de Carolina de Sur. Su madre falleció cuando ella tenía 4 años y las circunstancias de su muerte son un misterio para Lily.
Nos encontramos en el año 1964 y la Ley de Derechos Civiles acaba de ser aprobada. Por medio de esta ley se prohibiría la segregación racial y se permitiría a los negros registrarse para votar.
El día que Rosaleen, en compañía de Lily, intenta registrarse para votar, son atacadas por un grupo de racistas y Rosaleen acaba yendo a parar a la cárcel donde posteriormente es vuelta a maltratar, acabando en el hospital. Lily sabe que tiene que sacar a Rosaleen de allí, ya que las tensiones raciales son muy violentas y teme por su vida. Puesto que la relación con su padre es cada día más insoportable, Lily decide rescatar a Rosaleen y huir juntas del pueblo.
Así inician un viaje con Tiburón como destino, pueblo que figura inscrito en el reverso de una Virgen Negra que Lily conserva como recuerdo de su madre. Allí serán acogidas en la casa de tres hermanas negras que se dedican a la apicultura: August, June y May (en español, serían Junio, Mayo y Agosto). Se llamaban así porque su madre les ponía el nombre del mes en el que nacían y tenían por costumbre, celebrar y ser festejadas durante todo el mes de sus cumpleaños  En este lugar Lily comenzará una nueva vida en la que aprenderá no solo apicultura, sino a vivir y a encontrar su sitio en la vida, enfrentándose para ello a sus recuerdos.
Lo más destacable del libro son los personajes, prácticamente todos femeninos y con los que te encariñas desde el principio. Son personajes muy bien definidos y reales, parecen tomados de la vida misma. August destaca por su sabiduría, es una mujer con mucha fuerza y muchos conocimientos y con un corazón lleno de bondad. Es en ese lugar maravilloso donde Lily encuentra un hogar. Quizás August habría dicho que aprendió a ser sabia, ecuánime y generosa de las abejas. La primera vez que va con Lily a la colmena, le dice que debe dejar que el amor fluya de su corazón para que las abejas puedan sentirlo y de esa manera, no quieran picarle. Es dando amor, como podemos sanarnos a nosotros mismos, y apreciar a los demás, celebrando lo que son. August parecía entender y darle espacio a los demás para ser lo que eran…así se lo dio a Lily, esperando que ella estuviera lista para contarle que es lo que hacía en Tiburón.
En sus páginas también nos encontramos con bastante información acerca del mundo de las abejas, como dice el título "su vida secreta". Sin duda, las abejas son las verdaderas protagonistas. La autora crea paralelismos entre estos insectos y los seres humanos, y gracias a esta obra el lector puede descubrir, asombrado, cuánto nos parecemos a ellas. Cada capítulo comienza con una referencia a la vida de las abejas.
Son, por tanto, los detalles más sutiles los que convierten 'La vida secreta de las abejas' en una novela especial, rica en matices que no son distinguibles a simple vista, pero que marcan la diferencia y son palpables.
'La vida secreta de las abejas' es un canto a la vida y a la esperanza. En ella somos conscientes de éste concepto tan actual la “Sororidad”, derivado del latín “soror” que significa hermana, este concepto se utiliza para referirse a la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género.

viernes, 29 de junio de 2018

El Sello de Santi 
(Luis Luna) 


Como dijo el editor, Ezequiel Teodoro, director de la editorial Avant, es un libro con alma, sabrá buscar a quien lo quiera leer, y se lo podrá leer, como se lee lo que no es de nadie. Y si tiene alma, y tiene nombre, EL SELLO DE SANTI, y le parece libro a Julio y Julia ¡es que lo es!
Y aparece con antecedentes pero sin tendencia. Y fue que cuando tuvo nombre y tuvo alma se escribió como si se tuviese un cuchillo en la garganta y una voz que repitiera: ¡Cómo nos aburras estás muerto! Quizás por eso fuera que se prefiriera no entender a aburrir.
Este Libro quiere honrar y agradecer al Viejo Galapagar por haberle dado respuesta no a la primera sino a la última pregunta: ¿A que he venido aquí? Y también quiere agradecer al Viejo Galapagar por su generosidad y confianza al abrir sus puertas de par en par, quizás porque sabía que la única intención era la de pintar los bancos de lunares.
Y cómo olvidar a aquella Mujer que una vez escribió: La distancia es algo que inventó el hombre para justificar el aburrimiento.
 ¿Y el Sello de Santi ? Eso es un secreto que quedó enterrado en el Viejo Galapagar.
Gracias
 Luís Luna
Tras encontrar fortuitamente el manuscrito que les presento a continuación, intenté localizar al supuesto autor, rastreando por todos los lugares y rincones que se describen en el texto, sin encontrar huella alguna. Solamente una vecina de Galapagar me hizo saber que había oído que se encontraba de retiro en Garabandal, para intentar acabar un texto teatral y un guión cinematográfico, que supongo serán los que aparecen reflejados en estos documentos.
 El autor, Luis Luna, dice que el primer motivo de interés desde su profesión de profesor de Matemáticas, practicante de yoga y de taichi, e interesado por la filosofía Taoísta, se basa en las relaciones que parece establecer el autor entre el pensamiento global y la inmovilidad, por un lado y el pensamiento deductivo y movimiento lento, por otro. Igualmente le ha interesado la relación que establece entre los tres espacios taoistas y los espacios de influencia de las tres Instituciones (Ayuntamiento, Iglesia, Escuela).
Y por encima de estas elucubraciones, se pregunta ¿cómo es posible que el Profesor Aizpún no estuviera en aquel departamento de matemáticas? Y habiendo encontrado en este proceso
El Sello de Santi, se abstiene de realizar comentario alguno al considerarlo algo de carácter estrictamente íntimo, aunque sí nos quiere comunicar que se trata de una serie de dos sellos en conmemoración del año santo compostelano 1965.
EL MANUSCRITO.
En el capítulo uno se cuenta como un profesor de matemáticas de la escuela de magisterio "María Díaz Jimenez" (año 1989 ) en el primer día de clase, se queda en blanco y exclama: No sé a qué he venido aquí....Tras aquella carta de presentación hubo más presentaciones como la de Carmen, que contó cómo había caído enferma por el estudio de la geometría, o la más radical de Nieves que explicaba que la educación no le había ayudado a penetrar en el sentido de la vida.... Y un acertijo les llevó a formar grupos de trabajo. El segundo trantran les llegó leyendo "El Principito". Y para fijar algunas premisas habrían reflexionado con el artículo del Catedrático de Física Don Jesús Lahera Claramonte, que aparece en el texto con el título "Sobre esta Universidad nuestra", y con el del Catedrático de Matemáticas Don Alberto Aizpún López, con su reflexión, "Premisas para un debate, Escuela Pública- Escuela Privada". Y antes, mucho antes, casi al comienzo del curso hubo un Encuentro entre Humanidades y Ciencias.... cuya consecuencia fue que al término de ese trimestre hubo que hacerse un test, pero no cualquier test. En el segundo trimestre parece que se sintió que era hora de organizarse e hincar codos. Y así se hizo. Y llegó el tiempo de prácticas, y se conoció en primera persona lo que se cocía en los coles. Y se reflexionó sobre la evaluación, pero de momento sólo eso; la cosa ya marchaba, para que asustarnos. Salimos del aula y escuchamos cantar "La Vida está en la calle”. Y tras esos momentos de Azar del primer trimestre, y esa Observación del segundo, se entró en el tercer trimestre, en el que surgió el Proyecto, "Míralo". Y más antes que después se leería "La Didáctica de la matemática que yo he vivido" de Don Alberto Aizpun López. Y se escuchó por todos los rincones de la Escuela el resonar de la traición.
En el capítulo dos “El encuentro”, se narra el encuentro con aquello que se había gestado durante esos nueve meses. Fue en el "Rincón del Silencio" y fue allí donde se leyó y se entendió lo que dijo el poeta Celaya "todo lo real llega por sorpresa".
En el capítulo tres llegaron “los regalos”: "Sobre la enseñanza de la Ciencia" de doña Mercedes Unamuno. "Historia de la Ciencia. Una sesión transcendental" de don Jesús Lahera Claramonte. "El negocio del arte" de don Fernando Polanco. "La filosofía en su lugar histórico" de don Antonio del Mazo de Unamuno.
En el capítulo cuatro “El expediente”, se muestra el punto 5 del acta del departamento en el que un sector mayoritario del departamento muestra su total desacuerdo con lo realizado por el profesor de marras, y posteriormente presenta una denuncia contra el profesor en el rectorado de la Complutense en el que "la demostración", tan en uso en matemáticas, brilla por su ausencia. En este capítulo también aparece la evaluación de los alumnos y alumnas, que, ciertamente, difiere de la opinión de este sector del departamento, así como la Declaración formal de guerra que presentaron l@s alumn@s en la Junta de Escuela.
En el capítulo cinco, titulado "¿A dónde vas?", se muestra los periplos acontecidos por el no profesor en su, quizás, intento de explicar lo ocurrido en aquel curso y el encuentro con Santi y su Sello. Para llegar a 1996 en donde impulsado por la Alcaldía de Galapagar se hace un llamamiento a todas las Instituciones de Galapagar para "encontrar un marco referencial en cuyo fondo palpite la Constitución".
Tras cuatro años de un trabajo intenso queda lo que queda. Luego teatrito y luego Partido del Mutuo Apoyo Romántico, y delirios, hasta llegar a 21. Y "Muerte y Limbo" y la película....y ganas de volver a vivir, o no, y todo seguramente para intentar explicar lo que ocurrió aquel 1989.
Trás ésta explicación y resumen del libro que hace su propio autor, ¿qué podemos añadir los lectores?
A mí me ha hecho reflexionar acerca de la enseñanza y de la didáctica de las matemáticas en concreto. He sufrido a malos profesores que me han hecho odiarlas, además de sentirme una inútil no sólo para las matemáticas, sino para las ciencias en general. Hasta que cansada de suspender los exámenes me planté y dije: Se acabó, de qué se trata ésto, no es en realidad aplicar el razonamiento, la lógica y el sentido común lo que se pretende. De manera que haciendo uso del más simple sentido común, y partiendo de la premisa de que para llegar a una solución se pueden seguir caminos y planteamientos diferentes, sin tomarte al pie de la letra todo lo que te habían enseñado, por fin fui capaz de aprobar la matemáticas y en el último curso disfrutar resolviendo derivadas e integrales y con los logaritmos y el número e.
El problema es que la enseñanza de ésta disciplina se aleja demasiado de la realidad para perderse en la más obscura abstracción y ésta es la causa de que nos perdamos en divagaciones sin llegar al quid de la cuestión y a encontrarle la enseñanza práctica.
Agradezco las lecturas que Luis nos muestra en su libro, él es consciente de los "regalos" que nos hace, porque después de todo me siento mejor y comprendo porque me costó tanto aprender matemáticas y no sólo yo sino a muchos alumn@s.
En cuanto al título "El Sello de Santi", mi interpretación es que es una acreditación al camino realizado, la superación de una etapa de la vida difícil de digerir. Os invito a leerlo, os aseguro que no os va a aburrir, al contrario, lo que no os va a dejar es indiferentes.

martes, 5 de junio de 2018

Todas las familias felices 
(Mercedes de Vega) 


De ésta novela la autora nos dice: “Con esta entrega regreso al universo que creé en mi anterior novela, Cuando estábamos vivos, para alcanzar el desenlace final de la saga de los Anglada, que explora las luces y las sombras que muchas familias guardan en su interior”.
Teresa Anglada, en el año 2003, ve cómo su vida de periodista de éxito se desmorona cuando una de sus hijas desaparece en el Museo de Arte Reina Sofía de Madrid sin dejar rastro. Presa del pánico, Teresa tarda en caer en un detalle: su hija Jimena ha desaparecido el mismo día que su padre, un veintiuno de diciembre. Y lo que todavía no sabe es que una de sus antecesoras murió en ese mismo lugar sesenta y siete años atrás, cuando el museo era el Hospital Provincial de Madrid, si bien nunca se encontró su cadáver. Teresa Anglada deja su trabajo y emprende una investigación para recuperar a la pequeña Jimena que la obligará a ahondar en la familia que nunca tuvo.
Este viaje al pasado y a la genealogía familiar, le enfrentará a Teresa a sus propios fantasmas, a la pérdida del padre, en 1970, y a saber realmente quienes son los Anglada, hasta alcanzar un clímax del que nadie saldrá indemne.”
El título de la obra, lejos de la complacencia, explora el profundo significado de la primera frese con la que Tolstói abre su novela Ana Karenina: “Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”.
En ésta novela la misión de Teresa Anglada será limpiar el trágico sino de los Anglada. Al principio se suceden los capítulos en los que desaparecen Tomás Anglada un 21 de diciembre de 1970 y Jimenita Anglada el mismo día pero en el año 2003.Estos capítulos se van alternando hasta que Teresa toma las riendas de la historia y todo sucede en torno a su persona.
La novela se desarrolla en Madrid: Ciudad Lineal , Arturo Soria, y Museo Reina Sofía, antes Hospital Provincial, calle Pintor Eduardo Rosales ; Milmarcos, en Guadalajara cerca de Molina de Aragón, en la imaginada finca propiedad de los Anglada “Tres Robles” y en el Monasterio de Piedra.
Con esta novela la autora parece que salda cuentas pendientes con los Anglada y pone el broche final a la historia de ésta desdichada familia.
La novela le ha supuesto a su autora “un viaje interior” a su familia y a sus secretos.
“Mi padre -relata Mercedes de Vega- tan solo nos decía que él era un huérfano de la guerra. Jamás habló de ningún familiar”. Madrileña, miembro de una familia cuyos orígenes de judíos conversos ella ha encontrado en tierras del sur de Aragón, Mercedes de Vega concibe la escritura como una terapia, como una “medicina que cura las heridas” del alma. “Además de curar, me ha proporcionado paz”, reconoce quien habla también de “bálsamo”
Esta novela y la anterior “Cuando estábamos vivos”, ha permitido a la autora reencontrarse con familiares que ni siquiera sabía que existieron y descubrir lugares como el cementerio de la pequeña localidad de Milmarcos, en el extremo nororiental de la provincia de Guadalajara, limítrofe con Aragón, en el que halló la tumba de Francisco Anglada.
Lo ünico que empaña esta novela es la ausencia de corrección: erratas, faltas de ortografía, errores ortotipográficos, parece mentira que esta editorial no ponga más cuidado a la hora de editar sus libros, les hace un flaco favor a sus autores.